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Autocracia

La autocracia es un sistema de gobierno en el que el poder supremo del Estado es centralizado en una sola persona, a la cual no se le podrá cuestionar sus decisiones. La persona en la que recae el poder supremo del Estado se le conoce como autócrata.

Eso quiere decir que la autocracia es un tipo de gobierno en el que todas las decisiones son tomadas por el máximo gobernante, sin ser cuestionado. Es decir, esta es todo lo opuesto a la democracia, en la que las decisiones no recaen en una única persona.

Durante la historia de la humanidad existen una gran cantidad de ejemplos de autocracia, sobre todo en la dictadura moderna, sin importar la ideología.

El término deriva del griego autokrateia, que se encuentra formado por dos palabras; “auto” que significa uno mismo y “kratos” que quiere decir gobierno. O sea, el significado de la palabra griega es un gobierno de una sola persona.

Historia

La autocracia como tal empieza en el Imperio Bizantino, donde el emperador tenía el poder absoluto y consideraba que Dios era quien se lo brindaba. Al finalizar el Imperio Bizantino, este concepto se expandió en Oriente hasta llegar a Rusia, que se convirtió en el primer país en implementarlo como forma de gobierno.

Características

  • La persona en la que recae todo el poder en una autocracia puede ser un militar, profesional o sindical.
  • El autócrata, casi siempre, tiene un discurso que convence en demasía a las masas; además, su carácter es demasiado fuerte y al imponer las decisiones lo hace con firmeza.
  • La persona que ejerce una autocracia no tolera la oposición y en el caso de que haya, se encarga de eliminarla.
  • Los autócratas que gobiernan un Estado creen que poseen un derecho divino, en el cual tienen el poder absoluto y pueden tomar todo tipo de decisiones.
  • Este tipo de gobierno no siempre nace de manera unitaria, sino que lo puede hacer de forma partidaria, en la que los ciudadanos eligen al autócrata democráticamente. Sin embargo, al llegar al poder, esa persona se convierte en autócrata.
  • Esta manera de gobernar se relaciona con las monarquías y dictaduras.
  • El autócrata tiene “cero tolerancia” con los sectores que se encuentran en contra de sus políticas y decisiones, por lo cual los reprime de cualquier manera.

La economía

El gobierno centraliza el poder, por lo cual la economía se encuentra basada en el ámbito público, que es controlado por el autócrata. Es por eso, que el sector privado no es libre y debe obedecer las decisiones tomadas por el líder. En los estados autocráticos, la economía se encuentra monopolizada u oligopolizada, puesto que los sectores económicos son regidos por un número muy reducido de empresas y la competencia es bastante bajo, por no decir que nula.

Ventajas

  • No hay oposición, por lo cual ningún sector político critica las decisiones del autócrata y el gobierno autocrático tiene vía libre para aprobar toda clase de decretos y proyectos de ley.
  • La toma de decisiones es más ágil que en otro tipo de gobiernos, ya que al ser un único gobernante y estar centralizado el gobierno, el autócrata tiene la capacidad de pensar mejor las decisiones que tomará.
  • La persona que gobierna en una autocracia es fuerte y firme al tomar decisiones, por lo que su liderazgo es considerado como dinámico. Asimismo, la mayoría de veces esa persona controla también las fuerzas militares y es el que decide qué movimientos militares son más convenientes para el país y cuáles naciones serán aliadas.

Desventajas

  • Los ciudadanos le temen al gobierno, pues deben obedecer las reglas o tendrán que asumir sanciones, multas y castigos por parte de las autoridades. Es decir, deben obedecer todas las decisiones que tome el autómata.
  • El poder solamente es ejercido por una única persona, por lo cual es absoluto y no existe la posibilidad de oponerse a las decisiones del autócrata. En el caso de que el líder sea avaricioso y no le interese el bienestar de los ciudadanos, entonces las personas comunes serán las que más sufrirán.
  • Los ciudadanos no pueden elegir al líder que desean, ya que no hay elecciones y el autócrata permanecerá en el poder por un tiempo indefinido.

Ejemplos

  • La Alemania Nazi, puesto que todas las decisiones eran tomadas únicamente por Adolf Hitler, a pesar de que algunas veces falló en las batallas al no escuchar las opiniones de sus generales. Además, no había oposición, ya que él y sus colaboradores se habían encargado de eliminar a los opositores.
  • La España franquista, en la que el líder Francisco Franco era el encargado de tomar todas las decisiones importantes del país, luego de haber llegado al poder cuando puso fin a la Guerra Civil Española. Él se encargó de eliminar a la oposición y centralizar los poderes políticos.
  • La Cuba de la revolución, en la que Fidel Castro gobernaba firmemente y con dureza, luego de haber llegado al poder mediante una revolución socialista con el apoyo del pueblo. Durante su mandato, Castro centralizó el poder y no permitió que hubiesen elecciones libres.

En los tres ejemplos se evidencia que no importa la ideología política, pues un autócrata tiene claro su objetivo y lo cumplirá independiente de si es capitalista o socialista.